La estatua altiva se yergue sobre todo,
a un nivel donde las alturas quedan demasiado bajas.
No es una divinidad ni tiene un poder sobrenatural,
pero los súbditos se arrodillan y la obedecen sin discutir.
Es una piedra, es una obra de las manos humanas,
que trascendió su fin original hacia extremas distancias,
avasalló a aquellos que se jactaban de haberla formado,
a los que sonreían creyendo en su propio poder.
Pero la única poderosa es ella, la estatua,
y los soberanos lamerán sus pies polvorientos,
acatarán sus decisiones, como perros dóciles,
o caerán para siempre, ante los de los demás.
Todo el mundo verá la destrucción y la deshonra
de aquél que se atreva a desafiarla.
La justicia, el amor, la verdad, son sólo palabras,
que se usan liberalmente, pero no se practican.
El amor está aquí, donde hay en la calle
mientras millones de familias fingen no verlo.
¿No hay lugar para un niño más, entre tantas casas?
Es imposible para ellos, me dicen,
mientras veo autómoviles lujosos llenando las .
Vale más una máquina que una vida.
Pueden pagar sus patentes, comprarse el último plasma,
pero no pueden alimentar una boca más.
¿Falta de dinero o de corazón?
¿Importa? ¡Son sólo seres humanos!
El egoísmo es alimentado por la estatua,
como si de eso dependiera su existencia.
¡Sed egoístas! ¡No miréis a vuestro costado!
¡Dejad que arreglen sus problemas solos!
¡Vosotros sois los mejores
y tenéis cosas más importantes que hacer!
Así habla ella, y los seres humanos,
que son más serviles que los perros,
obedecen sin sombra de vacilación.
Porque son criaturas ingenuas.
Creen que lo saben todo, y no lo saben.
Creen haber elegido, cuando hacen lo que se les pide.
Creen que eligieron creer en lo que creen.
¡Recordad que yo no puedo dictaros vuestras acciones!
¡Lo hacéis porque queréis!
¡Queréis lo que yo quiero!
¡Sois mis esclavos porque os gusta la esclavitud!
¡No tenéis más opción que ésta, y la aceptáis!
Y ellos creen que eligieron creerle...
Aceptar lo que te imponen no suena a elección.
Si hay algo mejor para el mundo,
¿por qué se postran, por qué le dan poder?
¿Cuál es el motivo de que una máquina del infierno
sea alimentada por millones de almas, día a día?
¿Qué razón hay detrás de este monstruo de piedra?
¿Por qué le dan de comer, si no lo quieren?
¿Por qué aceptan sus mentiras con tanta facilidad
y hacen de ellas una proclamación de la verdad?
¿Y la duda, y la curiosidad, y el espíritu aventurero?
¿Adónde quedaron? ¿Cuándo desaparecieron?
¿Con qué medios se mantiene esta locura?
¿Cuál es el péndulo que hipnotiza multitudes?
¿Quién se atreve a desobedecer?
¿Quién se atreve a pensar en el otro?
¿Quién se anima sembrar flores y a plantar árboles,
en este desierto de cemento?
¿Quién encerrará a las máquinas inhumanas
para proteger la vida natural?
¿Quién la enfrentará? ¿Quién es valiente?
¿Quién conserva la consciencia, todavía?
No hay comentarios:
Publicar un comentario