jueves, 24 de marzo de 2011

Hoy he oído la noticia que una mujer a abandonado a su hijo recién nacido, y ,no puedo  dejar de hacerme algunas preguntas:

¿el padre no lo abandono?

¿lo abandona por debilidad,por necesidad,por ignorancia?

¿Habia necesidad de abandonarlo,quien la asesoro,estaba asesorada?

Podría hacer algunas preguntas más,pero me voy ha centrar en las consecuencias.

El niño sufrió,la madre sufrió,como mínimo en su foro interno el padre también sufrió,al enterarme también sufrí yo.

hay un organismo que ayuda en estos casos,en los casos mas des arraigados y con expreso consentimiento de los progenitores, estos neo natos son dados en adopción(un simple telefonazo a un número de urgencias ,policía etc,nos podría poner en contacto con este organismo).

¿Alguien puede pensar que esta madre prefirió abandonar  en la calle a su hijo antes de está opción?

Casi con toda probavilidad esta madre será juzgada y condenada.

No puedo dejar de sentirme un poco culpable de estas situaciones,pués quien condena es la sociedad, a través del brazo fuerte de la ley,los mismos que deberían de haber informado, ayudado y protegido,no estamos condenando a la madre, en el fondo nos estamos condenando a nosotros mismos, a toda la sociedad.

Creo que tenemos mucho camino que recorrer en cuestiones de humanidad,eso que se contrae con la individualidad y el bienestar y que se dilata ante los grandes retos y las necesidades comunes.

Los avances tecnológicos han sido increíbles,pero nos olvidamos atrás la humanidad,esa gran hermana que siempre nos ha hecho tan felices.

Ayuda  a tu vecino,a tu amigo, al que tienes al lado,pues esta cadena no física es capaz de dar la vuelta a la tierra, y llegar de nuevo a tí.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Había una vez un hombre que calumnió grandemente a un amigo suyo, todo por la envidia que le tuvo al ver el éxito que este había alcanzado.



Tiempo después se arrepintió de la ruina que trajo con sus calumnias a ese amigo, y visitó a un hombre muy sabio a quien le dijo:

"Quiero arreglar todo el mal que hice a mi amigo. ¿Cómo puedo hacerlo?",
a lo que el hombre respondió: "Toma un saco lleno de plumas ligeras y pequeñas y suelta una donde vayas".

El hombre muy contento por aquello tan fácil tomó el saco lleno de plumas y al cabo de un día las había soltado todas.

Volvió donde el sabio y le dijo: "Ya he terminado",

a lo que el sabio contestó: "Esa es la parte más fácil.
Ahora debes volver a llenar el saco con las mismas plumas que soltaste.
Sal a la calle y búscalas".

El hombre se sintió muy triste, pues sabía lo que eso significaba y no pudo juntar casi ninguna.

Al volver, el hombre sabio le dijo:
"Así como no pudiste juntar de nuevo las plumas que volaron con el viento, así mismo el mal que hiciste voló de boca en boca y el daño ya está hecho. Lo único que puedes hacer es pedirle perdón a tu amigo, pues no hay forma de revertir lo que hiciste".

"Cometer errores es de humanos y de sabios pedir perdón".


De lo que hables, lo obtendrás
Observa tus 'Pensamientos,' Se convertirán en palabras.

Observa tus 'Palabras', Se convertirán en acciones.

Observa tus 'Acciones', Se convertirán en hábitos.

Observa tus 'Hábitos', Se convertirán en carácter.

Observa tu 'Carácter', Se convertirá en tu 'Destino'